Familia Hepeviridae

Índice
  1. Morfología y taxonomía
  2. Transmisión
  3. Hepatitis E
    1. Introducción
    2. Transmisión
    3. Síntomas
    4. Diagnóstico
    5. Tratamiento
    6. Prevención
  4. Bibliografía

Morfología y taxonomía

La familia Hepeviridae pertenece al grupo IV de la clasificación Baltimore. Esto significa que son virus ARN monocatenarios positivos (ssRNA+); su material genético es ARN lineal con un tamaño de entre 6.6-7.2 kb. Son virus esféricos desnudos, carecen de envoltura, y su diamétro oscila entre los 27-34 nanómetros. En el microscopio electrónico se pueden observar picos y hendiduras de los viriones.

La cápside está formada por capsómeros formados por homodímeros de una sola proteína de cápside. Cada proteina de cápside contiene tres dominios lineares que forman distintas estrcuturas en la cápside. El dominio S forma la cápside en si misma, el dominio P1 forma protuberancias triples y el dominio P2 forma dobles picos, además de tener epítopes neutralizantes. Además, parece ser que cada dominio cuenta con lugares de unión a polisacáridos que podrían interactuar con los receptores celulares.

Hepeviridae
Visión de un virus de hepatitis E en el microscopio electrónico de transmisión con contraste negativo. Aparecen el virión (A) y la cápside vacía (B). La barra blanca representa 100nm. Fuente: ICTV

Son virus animales; afectan a mamíferos, aves y peces. Tienen dos géneros y cinco especies. Esta su taxonomía:

  • Familia: Hepeviridae
    • Género: Orthohepevirus
      • Especie: Orthohepevirus A
      • Especie: Orthohepevirus B
      • Especie: Orthohepevirus C
      • Especie: Orthohepevirus D
    • Género: Piscihepevirus
      • Especie: Piscihepevirus A

Transmisión

El Orthohepevirus suele ser más conocido como Hepevirus. Cabe destacar que el Orthohepevirus A es el causante de la hepatitis E.

Los virus que infectan a mamíferos son los Orthohepevirus A, Orthohepevirus C y Orthohepevirus D, mientras que Orthohepevirus B infecta a aves. Piscihepevirus A infecta a peces (truchas).

Como ya se ha comentado, la familia Hepevirus infecta a mamíferos, aves y peces. Su transmisión es entérica, lo que significa que se puede transmitir de persona a persona por via fecal-oral, por bebidas o alimentos contaminados, siendo la más común la contaminación del agua por heces fecales. También puede transmitirse por el consumo de carne cruda o poco hecha, y en menor probabilidad, a través de transfusiones de sangre.

Orthohepevirus A y Orthohepevirus B se asocian a infecciones agudas en el hígado. La hepatitis E crónica se ha convertido en un problema clínico de gran importancia en individuos inmunodeprimidos, en especial en los pacientes a los que les van a trasplantar órganos. Del resto de especies no se conoce bien la el modo de transmisión.

Hepatitis E

Introducción

La hepatitis E es una enfermedad hepática (del hígado) que se produce por la infección de Orthohepevirus A, o dicho de forma más sencilla, el virus de la hepatitis E. Se conocen cuatro genotipos: el 1 y el 2 se han encontrado solo en humanos, mientras que el 3 y el 4 aparecen en algunos animales, aunque pueden infectar a humanos.

Son virus desnudos, aunque se ha observado que pueden obtener una cubierta (por la membrana celular del huésped) durante el proceso de ensamble y salida al exterior, lo que podría ayudar al virus a no ser reconocido por los anticuerpos.

Transmisión

Como el resto de virus de la familia Hepeviridae, se transmite por vía fecal-oral. La mayoría de casos de infección han sido provocados por el consumo de agua con contaminación fecal. En menor medida, han aparecido casos provocados por el consumo de productos cárnicos poco cocinados de animales infectados, por transfusiones de sangre y por transmisión maternofetal.

La aparición de hepatitis E es frecuente es países de ingresos medios y bajos, donde la calidad del agua no está bien controlada y es más fácil que aparezcan contaminaciones. En estas zonas aparece el genotipo 1 con mayor frecuencia que el genotipo 2. Suelen aparecer en brotes, con la contaminación del agua para beber, afectando a miles de personas. También pueden aparecer de manera esporádica.

En los países con mejor calidad de vida, no suelen haber muchos casos, y la mayoría son casos esporádicos provocados por el genotipo 3. El genotipo 3 aparece en productos cárnicos poco cocinados; los animales que tienen esta infección, aunque a ellos no les provoque enfermedad, si que lo hace en humanos.

Síntomas

Los síntomas pueden durar entre 1 y 6 semanas. La fase inicial comienza con fiebre leve, disminución del apetito, náuseas y vómitos, que dura pocos días. En algunos casos puede aparecer dolor abdominal, prurito (picor en la piel), erupciones cutáneas o dolores articulares. Más tarde, aparecen la ictericia (coloración amarillenta de la piel y la esclerótica de los ojos) además de orina oscura y heces claras, y hepatomegalia (ligero aumento del tamaño del hígado), con dolor a la palpación.

Estos síntomas no difieren de los otros tipos de hepatitis, por lo que es necesario un diagnóstico correcto para determinar si se trata de hepatitis E.

A veces, esta enfermedad puede degenerar en hepatitis fulminante, que puede llegar a ser mortal. Esta evolución de la enfermedad es más frecuente durante el embarazo, pudiendo ser letal para la madre y el feto.

Diagnóstico

La hepatitis E se suele detectar mediante la detección en la sangre de anticuerpos IgM específicos contra ese virus. Esta forma de diagnosticar es común en los lugares donde esta infección es frecuente.

Otra forma de diagnóstico, más avanzada, es mediante la reacción en cadena de la polimerasa con retrotranscriptasa (RT-PCR), que detecta el ARN del virus en la sangre o las heces. Esta prueba se hace en laboratorios especializados, y es necesaria en los lugares donde la infección no es frecuente y en casos de pacientes con infección crónica.

Tratamiento

A día de hoy no hay tratamientos específicos contra la hepatitis E aguda. No obstante, se ha usado ribavirina para tratar a pacientes inmunodeprimidos con hepatitis E crónica, además de interferón en algunas ocasiones.

La enfermedad suele remitir de forma espontánea, así que la mayoría de veces no es necesario hospitalizar al paciente, e incluso se debe evitar el uso de ciertos fármacos como el paracetamol o antieméticos. Ahora bien, sí que se debe hospitalizar en caso de hepatitis fulminante.

Prevención

A nivel individual se puede prevenir la hepatitis E mediante la correcta higiene y evitando consumir agua o productos cárnicos en caso de no estar seguros de si están contaminados o no.

A nivel colectivo se puede prevenir mediante el correcto funcionamiento de los sistemas de desechos de heces y de los sistemas de suministros de agua.

Bibliografía

Hepeviridae - Hepeviridae - Positive-sense RNA Viruses - International Committee on Taxonomy of Viruses (ICTV). (2020) https://talk.ictvonline.org/ictv-reports/ictv_online_report/positive-sense-rna-viruses/w/hepeviridae

Hepatitis E (WHO) (2020) https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hepatitis-e

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